La punta del bastón
Con humor, con piedad, con las mismas sutiles y lúcidas herramientas que el olvido usa para borrar el contorno de las personas y sus historias, Enrique Gamarra reconstruye un mundo perdido, un pueblo del Chaco en la primera mitad del siglo XX, y nos inventa como lectores. Y entonces el olvido entra en el laberinto y se convierte en un personaje más, tan memorable como los otros, como nosotros mismos que estamos dando vuelta la página.
|
|