El Proceso es una novela que podría calificarse de utopía negativa. Un mundo totalitario donde reinan la injusticia y la delación. El hombre está absolutamente rebajado de su condición y maltratado. El hombre de las primeras décadas del siglo XX es descripto por Franz Kafka como individuo despojado de su condición, de su libertad, de su cuerpo mismo; nada es de su propiedad, no existen ni los secretos más íntimos. José K., el protagonista de esta dolorosa historia, es un ser abandonado, observado, humillado. Y aunque no se justificaría el maltrato en caso de no ser inocente, no sólo no es culpable sino que tampoco sabe cuál es la causa penal que se le sigue.