Esclarecido y divertido ensayo sobre las relaciones entre los sexos, el mundo y la sociedad, plasmada a través de una inteligencia tan afilada como su humor.
Con la brutal lucidez que lo caracteriza, Dalmiro Sáenz se dirige a su hipotética Eva viviseccionando el misterioso páramo que une y separa lo masculino de lo femenino.