El fantasma de Canterville, desde el punto de vista del género, puede ser clasificado como un cuento largo, y por qué no fantástico, ya que dentro de un marco real se entrecruza y se escucha la voz de un fantasma, que intenta asustar a los nuevos habitantes de la casa. Y el fantasma, el ser muerto, que no puede descansar en paz porque ha matado a su mujer, se les vuelve conciencia. Y por eso le temen.