En éste libro Poe glosa lo que durante mucho tiempo se conoció como la Máscara de la Muerte Roja. Jamás pestilencia alguna fue tan fatal y espantosa. Su avatar era la sangre, y la sangre fue su color y horror. Agudos dolores, un súbito desvanecimiento y, después, un abundante sangrar por los poros y la disolución del ser. Las manchas purpúreas por el cuerpo, y especialmente por el rostro de la víctima, desechaban a ésta de la Humanidad y la cerraban a todo socorro y a toda compasión. Tal es el espanto; tal es la obra. Los demás cuentos son nada menos que “El corazón delator”; “La caída de la casa Usher”; “El pozo y el péndulo”; “El hombre de la multitud”; “Una historia de las montañas Ragged” y “El misterio de Marie Rogêt”.